El perdón pagano

Explora cómo el perdón se convierte en un velo que oculta el pecado asumido, en un mundo donde la hipocresía y la ética parecen irreconciliables.

admin 04/03/2010 Naturaleza y antiproyección
El perdón pagano

Cordialmente, aceptablemente, solemnemente, honorablemente, se convive con estructuras vitales que son resultado de un pecado asumido, comprendido, más aún, defendido con celo como derecho y ley social, hasta de origen divino; defendido incluso por los que se llaman testigos.

Después de un breve parto doloroso de Dios hacia la conciencia, se aborta y cesa el dolor, se acalla la conciencia; los aliados en ese espíritu te consuelan, se vuelve a la tranquilidad y a la defensa augusta del pecado.

Sabemos que nuestra libertad debe ser superior a la de los pajarillos, pero seguimos aterrorizados por el sustento, olvidados de la fe y la confianza. Para ello siempre decimos:

Toda esta falsa estructura sigue en pie, arrastrando ese lastre hipócrita, como si semejantes principios fueran una parte inseparable y constitutiva de la realidad. Para ellos, la realidad solo puede ser anti ética. Tanto, que al uso de la ética real se le puede llamar "meta-ética", porque casi es un inexistente... Y siempre por la misma causa: El acomodo, la cobardía, la miseria, la vanidad y el orgullo de rol (de ricos y pobres). Y esto es así porque en el mundo sigue habiendo niños que se mueren de hambre masivamente, gracias a estas realidades lastradas del pecado de la hipocresía militante. Todos a los que se acuse se declararán inocentes, o incluso se enfadarán tanto que podrían llegar a matar para resarcir semejante ofensa hacia sus excelentísimos planteamientos existenciales sobre la realidad absoluta (esta gente suele decir que cualquier realidad es absoluta... y cosas de esas).