Dios no ha venido tanto a salvar al hombre, como a condenar a los hipócritas.
Más o menos es lo mismo que esto:
«Dios no ha venido a salvar al hombre, sino a visitar a los profetas.»

Explora la inquietante relación entre Dios y el hombre, donde la condena a los hipócritas revela una búsqueda más profunda de la verdad.
Dios no ha venido tanto a salvar al hombre, como a condenar a los hipócritas.
Más o menos es lo mismo que esto:
«Dios no ha venido a salvar al hombre, sino a visitar a los profetas.»
